El pene es, en el varón, un órgano con función doble. Es la vía o conducto para la expulsión de la orina y es el órgano reproductor del hombre. El micropene puede conllevar, en la edad adulta, serios problemas médicos, psicológicos y sociales. Se define como un órgano normal en forma y función, pero con una longitud inferior a la considerada normal y sin asociarse a ambigüedades en los genitales.
Se considera “micropene en el adolescente y adulto” aquel cuya longitud es menor de 7 cm en estado de erección y “pene pequeño” aquel que mide entre 7 y 11 cm en erección. Se mide por la cara dorsal del pene, estirado, desde el pubis hasta la punta del glande. Debe diferenciarse del pene plegado y enterrado entre abundante grasa presente a nivel suprapúbico y abdominal que suele ser de tamaño normal (pene incluido) Entre las causas de micropene están la Idiopática: sin causa conocida. Genética: presencia de mutaciones y polimorfismos genéticos que conllevan la aparición de un micropene. Suele ir asociado a algún trastorno endocrino o del sistema nervioso central, y sobre todo al déficit o falta de función de la testosterona (hipogonadismo masculino), el cual se presenta cuando los testículos no pueden producir o producen menos espermatozoides u hormonas masculinas, como la testosterona.
La evaluación del tamaño y forma del pene debe formar parte de la revisión general e integral que se realiza al niño recién nacido. Más adelante, la apreciación frecuente que tienen los padres sobre el tamaño del pene de su hijo motiva las consultas pediátricas. El urólogo y cirujano Infantil deberán explorar, además del micropene, el estado del escroto, los testículos y las zonas inguinales. Será preciso el estudio endocrinológico y genético (cariotipo: estudio de los cromosomas) en todos los pacientes que presenten un micropene.
En aquellos casos en los que se confirme el hipogonadismo (déficit hormonal), la administración de la hormona testosterona en dosis estándar de acuerdo a la edad y con ciclos de 3-4 dosis (inyecciones o vía oral) puede ser útil.
TESTÍCULOS PEQUEÑOS
Tener los testículos pequeños a menudo es una variación normal de la anatomía, pero a veces puede indicar un problema hormonal. Es muy común una ligera diferencia testicular donde uno es un poco más grande que el otro, y es completamente normal. En el varón pospúber, el testículo normal tiene forma ovalada, mide entre 4 y 5 cm de largo, 3 cm de alto y 2,5 cm de ancho. Sin embargo, el volumen testicular varía según la edad y la etapa de desarrollo sexual. Además, es común que cada testículo tenga un volumen diferente. El único momento en la vida en que los testículos aumentan de tamaño es durante la pubertad y puede disminuir de manera muy gradual en la vejez. Los testículos anormalmente pequeños son aquellos que son más pequeños que el percentil 50 para la edad. Las causas de los testículos pequeños son congénitas o adquiridas. Las anomalías cromosómicas como el hipogonadismo primario y secundario inducen el subdesarrollo testicular. El síndrome de Klinefelter es la causa más común de hipogonadismo primario en hombres. Una causa adquirida de testículos pequeños es la atrofia testicular, que implica una reducción del volumen testicular del 20% en comparación con el volumen basal o el testículo contralateral normal; puede ocurrir después de una torsión, inflamación (orquitis por paperas), criptorquidia, varicocele o traumatismo, hernias y uso de esteroides anabólicos o problemas crónicos como la falta de sueño profundo. La atrofia testicular es importante para la infertilidad masculina porque está asociada con una reducción de la espermatogénesis y una reducción de la fertilidad.
Para saber si los testículos de un niño están bien, debes revisar que ambos estén dentro de la bolsa del escroto y que se sientan suaves pero firmes al tacto y no haya dolor. Es posible tener hijos si tienes los testículos pequeños, depende de si producen suficientes espermatozoides sanos.
Entre los 9 y 14 años, el signo principal de que la pubertad marcha bien es un aumento gradual en el volumen de los testículos. Suelen dejar de crecer y alcanzar su tamaño adulto definitivo entre los 17 y los 18 años de edad, coincidiendo con el final de la etapa principal de la pubertad y la madurez física del adolescente. En la Adolescencia media: Crecen de tamaño de forma progresiva a medida que el cuerpo produce más hormonas, como la testosterona.
Al igual que en el micropene, el tratamiento es con la administración de la hormona testosterona.
Artículo escrito por:
Dra. Ines del Rosario Ortiz Alemán. SVPP Filial Trujillo.
